Jul 22, 2025
Nueve meses después de las primeras pruebas en la piscina experimental de Hotecma, el proyecto Watershift sigue avanzando a buen ritmo y este mes de julio ha entrado en su tercera fase.
Esta nueva etapa se desarrolla en un entorno controlado que sigue simulando condiciones reales, incluyendo la presencia de bañistas, con el objetivo de evaluar de forma segura y eficiente tecnologías innovadoras, ya sea de forma individual o combinada. Como novedad respecto a fases anteriores, además de la contaminación fisicoquímica, se ha introducido por primera vez material microbiológico. Esta incorporación permite simular con mayor precisión el aporte real de materia orgánica, clave para observar el comportamiento del cloro y del cloro combinado, y verificar si la piscina logra recuperarse dentro del tiempo estipulado y requerido. En esta fase también adquiere especial relevancia el impacto de factores ambientales como la temperatura y la humedad, especialmente elevados en esta época del año.
Además, esta fase permite comparar y establecer patrones de comportamiento, tanto del agua como de las tecnologías y productos empleados en el proyecto. A finales de 2025, está previsto comenzar a difundir los primeros resultados de estos experimentos y valorar en qué contextos ofrecen un mejor rendimiento.
Recordamos que Watershift es un proyecto de gestión sostenible de piscinas, liderado por el clúster CLIQIB en colaboración con ocho empresas asociadas, todas ellas miembros de la comisión de trabajo en Agua y Tecnología: Piscinas Diego & Jose Luis, WDNA, Jabones Puig, Hidrobalear, Preversik, Gispert, Futurquimia y Biolinea.
La iniciativa introduce tecnologías avanzadas para optimizar el consumo de agua y reducir la dependencia de productos químicos, mediante el uso de sistemas de tratamiento pioneros como la ozonización y la cavitación hidrodinámica, así como materiales filtrantes de vidrio y de cartucho.